Portadas Relatadas. Semana 16



RELATO 1. ÁRBOLES CADUCIFOLIOS 


Aquella mañana me desperté cansada, había dormido mucho. El delicado crujir de las hojas y esos colores que me encantaban me recordaron que el otoño había llegado de nuevo. Me agaché, corté un níscalo y lo degusté, llevaba todo un año anhelando ese sabor. 


Entonces le volví a ver, ahí estaba, canturreando esa terrible canción que tanto le gustaba: "Black Sabbath".


Mis ansias de venganza, esta vez más cerca que nunca de saciarse, me impulsaron a ello. Por fin, después de tanto tiempo, mi alma dejaría de vagar por el mundo de los vivos cada 3 de noviembre desde 1864.


RELATO 2. DESDE LA VENTANA


Los Miller acababan de mudarse a aquella granja. El pequeño Jack, de nueve años la veía cada noche junto a la orilla desde la ventana de su habitación. Susan y Robert no le creían. Aunque aquella siniestra mujer le daba mucho miedo, había algo en ella que le atraía. 


El niño enfermó de forma extraña poco después. No tardó mucho tiempo en morir. Robert y Susan aún velan su muerte. 


Ahora sí le creen. Al ver a Jack paseando junto a la mujer a orillas del lago, rezan para que se vayan mientras se preguntan quién será el siguiente.


RELATO 3. EL ECLIPSE 


Hellen llevaba semanas esperando el eclipse. En busca de un cielo limpio y un ambiente tranquilo, se alejó de la ciudad. El mundo comenzó a oscurecerse y un escalofrío de emoción recorrió su cuerpo.


Sin protección, alzó la vista. Nadie la advirtió del peligro. La luna devoró el sol, y ella quedó atrapada en su belleza. El aire se llenó de suspiros de admiración.


Cuando la luz regresó, algo no estaba bien. Parpadeó. Se frotó los ojos. Nada. Las formas se volvían difusas, entre destellos borrosos. El eclipse había terminado, pero el sol se había llevado parte de su mirada.


RELATO 4. CAZA NOCTURNA 


Era una noche tenebrosa. Todos dormían, menos unos murciélagos que poco después se convirtieron en vampiros. Querían cazar una presa para chuparle la sangre durante una semana.


Fueron escalando cada casa de todos los vecindarios del oscuro pueblecito hasta que llegaron a donde vivía Bill, que tenía las características justas. Se colaron por la ventana y rodearon la cama donde dormía. Lo cogieron entre todos, se convirtieron de nuevo en murciélagos y se lo llevaron. Desde el pueblo se oyó un grito que venía de la mansión y todos se asustaron.


RELATO 5. ALMAS ETERNAS 


Sintió una caricia en la mano. No era la primera vez. En ese trocito de huerto, delante de su casa, siempre tenía la sensación de no estar solo. Sin embargo, no le inquietaba nada, todo lo contrario, le gustaba sentir esa presencia que a veces se manifestaba. Aire cálido que le envolvía, como un tierno abrazo en una mañana fresca; un peinado suave del cabello, un frescor en los labios…


Aquella mañana la vio, con su cara angelical y su abrigo negro. Supo que la había amado siempre y la amaría eternamente ¡Algún día cruzaré el tiempo y estaremos juntos!


RELATO 6. EL ASPECTO DE LA VENGANZA - ROSWELL 2025 (parte II) 


Desde su huida del Área 51 a Albuquerque, habían pasado unos cuantos años, permaneció oculto en aquella granja, abasteciéndose. 


Adquirió el aspecto físico de aquella mujer. Tras absorberla, también adquirió sus recuerdos, aquellos seres eran horribles, guardaban terribles secretos. 


Poco a poco había conseguido hacerse con una pequeña reserva de aspectos, vagabundos, rateros de poca monta y algún que otro autoestopista desprevenido. 


El sótano de la granja parecía un vestidor, con todos aquellos disfraces de piel humana colgando. Solo faltaban un par de meses para recibir la primera avanzadilla de los suyos. Pronto daría comienzo la aniquilación de la Tierra.


RELATO 7. SOMBRAS DE AYER 


Como siempre, me dirigía al cuartel. Sabía que aún tenía un deber que cumplir. A medida que me aproximaba a Huertas, todo se volvía oscuro y el gabinete se asemejaba al Castillo de Bran en una sombría tarde. Al llegar,  los presentes se quedaron anonadados. Jóvenes soldados a los que no reconocía intentaron razonar conmigo hasta que apareció Magdalena. Me tocó la espalda y susurró: “te has olvidado tus pastillas otra vez, amor”. Al tomarlas, identifique a Magdalena frente a la casona. Miré los rostros desconocidos, entendiendo que hacía casi 50 años que mi turno de luchar había quedado atrás.


RELATO 8. LA FOTO 


Lola no pisaba la casa de sus abuelos desde hacía 10 años. Para ella era demasiado doloroso, los echaba mucho de menos. En aquella casa, junto a ellos, había pasado de los momentos más felices de su vida.


Lola se armó de valor, y junto a su inseparable cámara, entró . Recordando aquellos momentos hizo algunas fotos. El revelado la dejó perpleja, en la foto del jardín, una silueta aparentemente de mujer con una capa se desdibujaba.


Lola entonces lo supo, ahora ya tenia la certeza; Ángela la protegía, allí estaba desde el otro lado, sonriéndola.


RELATO 9. ¿DÓNDE ESTÁS TÍA AGATHA? 


La tía Agatha vivía en un lugar realmente precioso, su inmensa casa de estilo colonial reinaba en un espacio donde alcornoques y almendros se entrelazaban en una preciosa armonía de prado y vegetación. Tía Agatha, aunque viuda, rezumaba aquella belleza natural que encandiló a cientos de varones, su imponente melena rubia todavía daba fe de ello.


El recital del 10 de febrero de 1969 nunca debió tener lugar. Llego aquel grupo a las inmediaciones de la propiedad de tía Agatha y las consecuencias de aquel concierto fueron irreversiblemente trágicas. Al finalizar el evento, misteriosamente, todo palideció; sucumbí ante aquella apariencia fantasmal.


RELATO 10. RICHKENIER


Un día que estaba con mis amigos vimos una casa. Yo nunca la vi por esta zona, y eso que la sabía perfectamente. Les pregunté que hacía esa casa allí, y me explicaron que se llamaba Richkenier y que todos los que entraban nunca salían vivos de allí. Propusieron que deberíamos entrar para que todos sepan que la historia es mentira. Yo protesté pero igualmente fui con ellos. 


Al entrar, aprovechando que había una ventana abierta salté por ella y escapé. A lo lejos oí unos gritos procedentes de la casa y vi una muchacha pálida saliendo de ella.



PODIO SEMANA 16, BLACK SABBAT

MEDALLA DE ORO - RELATO 3. EL ECLIPSE. JUANRA.

MEDALLA DE PLATA - RELATO 8. LA FOTO. REBECA.

MEDALLA DE BRONCE - RELATO 6. EL ASPECTO DE LA VENGANZA. JOSEBA.


BONUS TALES


BONUS 1.  LA FIEBRE DEL HENO 


Cada primavera, la fiebre llegaba con la cosecha. Hombres fuertes caían enfermos, niños deliraban, madres lloraban frente a camas vacías. Nadie entendía por qué, pero nadie dejaba de segar el heno.


La anciana del pueblo sí lo sabía. Lo susurraba a quien quisiera escuchar: “la tierra toma lo que es suyo”.


El joven alcalde decidió quemarlo todo. Si el heno traía la muerte no dejaría ni un tallo. Pero a la mañana siguiente, lo campos estaban intactos. Sólo faltaban los enfermos.


Y el viento, al pasar entre las espigas, sonaba inquietantemente parecido a un murmullo humano.


BONUS 2. LA JUNGLA DE REMEDIOS 


Doña Remedios no cotilleaba, ejercía vigilancia ciudadana. Oculta entre la jungla en que se había convertido su jardín, espiaba a los vecinos con la devoción de un detective mal pagado. Sabía quién engañaba a su marido, quién robaba el wifi del bar y quién regaba las plantas con orina. Lo sabía todo. Hasta que, un día, desapareció. No hubo despedidas, ni ambulancias, ni noticias. Solo su jardín, cada vez más frondoso. 


—Habría que segar la hierba – dijo alguien. 


Pero nadie se atrevió. No fuera a ser que la vieja siguiera allí, observando, esperando, escuchándolo todo.


BONUS 3.  DÍA DE CAMPO 


Dimas odiaba el campo. No había internet, todo picaba y el aire olía a algo entre vaca y hierba mojada. Intentó encajar, pero cuando llamó “potro” a un ternero, los niños del pueblo se rieron como si hubiera dicho que los cerdos daban leche. ¡Paletos! Aburrido, vio un lagarto enorme y lento. Le pareció curioso, así que lo envolvió en una manta y lo metió en el maletero del coche de su padre. 


Dos días después, el perro desapareció. Y el “lagarto” lo miraba satisfecho, relamiéndose. 


Dimas buscó en Google: “Dragón de Komodo”.


Definitivamente, el campo no era para urbanitas.


BONUS 4. HIJOS DE CAÍN 


Nunca creí en las leyendas que contaban los aldeanos. Decían que una figura emergía del lago. Sus ojos, vacíos y fijos, parecían poseer el alma de cualquiera que se atreviera a mirarla.


Aquella madrugada, una densa niebla envolvía los alrededores de nuestra casa de labranza. Mientras segaba el trigo con mi guadaña al amanecer, la vi; no pude evitar girarme. Segué justo después el cuello de mi hermano Abel. Pedí a Dios que le devolviera la vida. Mi mente se proyectó al pasado; estaba condenado a repetir esa acción desde tiempos remotos. La primera con una quijada de burro.


BONUS 5. LA FOTO 


No teníamos ni un pavo. Andábamos siempre rascándonos los bolsillos. Martha me animó a hacerlo. ¿Qué teníamos que perder?. Mucha gente pasaba por allí cuando iba a visitar el viejo molino del pueblo; algo nos darían.


— Ya verás como funciona Jonh — dijo. 

— No se Martha …¿ y si buscamos trabajo? — 


Con un par de sábanas viejas teñidas y una peluca, me planté disfrazado de Severus Snape al lado del lago, junto al camino. Mientras, Martha, desde el otro lado, haría la foto al pasar los turistas con la Polaroid para vendérsela como recuerdo.


¡No vendimos una puta mierda! ¡Oiga!

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