Home estudio; ¿realmente funciona?
Pues hoy voy a hablaros de qué es un home estudio y si realmente merece la pena montar uno en tu habitación, y es que sois muchos los que solicitáis asesoramiento al respecto, allá vamos.
Cuando te planteas montar un home estudio son varios los factores que tienes que tener en cuenta, pero el primordial es saber para qué vas a usar el home estudio, es decir, cual va a ser su finalidad. No es lo mismo orientar tu trabajo a la grabación y producción de audio que a la postproducción de video. La finalidad de tu home estudio determinará por completo la cantidad, calidad y tipo de los elementos que tendrás que adquirir.
Antes de empezar a comprar cosillas, voy a dar por hecho, que tienes algunos conocimientos de teoría musical y que también tienes una mínima destreza en el manejo de ordenadores. Si estas dos primeras premisas no se cumplen, debería ser lo primero con lo que tienes que ponerte las pilas.
Una vez dicho lo anterior vamos a ver los elementos indispensables en la cadena
- Ordenador: Un ordenador relativamente potente, con una buena capacidad de memoria Ram, un procesador ágil y un buen disco duro te será de gran ayuda.
- Tarjeta de sonido: Necesitarás una tarjeta de sonido externa, que es un dispositivo que convierte la señal analógica en señal digital y viceversa, para que el ordenador trabaje con la información que recibe de ella. Debe contar mínimamente con un preamplificador donde se conecta la fuente de sonido (micrófonos o instrumentos). Su función es transformar y amplificar ondas sonoras en señal eléctrica (analógica). La tarjeta además debe contar con salidas de audio para escuchar lo que se graba mediante altavoces o auriculares. Plantéate antes de gastar tu dinero, para que vas a usar tu home estudio, no es lo mismo grabar una banda de Rock completa para lo que necesitarás un generoso número de canales de entrada (mínimo 4) que grabar un podcast con un solo locutor.
- Altavoces o monitores: En el proceso de mezcla necesitaremos unos altavoces con una respuesta en frecuencia plana, es decir, que coloren lo menos posible ciertas frecuencias para escuchar la grabación tal cual se está grabando. Recomiendo que los monitores si es posible tengan al menos 4 pulgadas.
- DAW: Son las siglas de Digital Audio Workstation o estación de trabajo de audio digital, lo que nos proporcionará un apoyo virtual a nuestra grabación. Su edición es no destructiva, por lo cual podremos volver atrás y recuperar pasajes ya grabados sin necesidad de sobrescribir archivos o destruir regiones por necesidad de espacio en nuestra computadora. Trabajaremos con una frecuencia de muestreo de 44.1 kHz para audio, y una frecuencia de 48kHz para vídeo y audio. Las DAWS más utilizadas son ProTools y Cubase en entornos windows y Protools y Apple Logic para entorno de Mac.
- Micrófono:Un buen micrófono es importante para captar el sonido que vamos a recoger. Un micrófono dinámico será la mejor opción para grabar sonidos como el bombo de una batería o diversos tipos de amplificadores en entornos acústicos poco controlados o si tus conocimientos son muy limitados, ya que son menos sensibles Un micrófono de condensador será la mejor opción para captar sonido ambiente o de fuentes que contengan una gran variedad dinámica como puede ser los platos de una batería o la voz de un cantante, instrumentos de cuerda, metales. etc. Hay muchas marcas en el mercado, estudia las características de los diferentes modelos antes de tomar una decisión. Los micrófonos de condensador son además muy sensibles y por lo general bastante mas caros.
- Cables: Diversos tipos de cables en función de tus necesidades. No seas rata con los cables, un mal cable puede estropear tu buen hacer.


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