Portadas Relatadas. Semana 7



RELATO 1. NO HAY HUEVOS 

Manué: — Pisha… ¿Dónde carajo estamos?

Curro: — Yo qué sé, illo, parece Barcelona esto. ¿Ves algún taxi?

Manué: — Ojú, qué cosa más rara… Anoche estaba calentito en mi cama, con mi pijama del Betis, y ahora aquí, en medio de la ná…

Curro: — Illo, esta niebla... No veo un carajo. Me voy a tropezar con una piedra fijo.

Manué: — ¡Mira, picha, una carreta!

Curro: — Eso tiene más mala pinta que un bocadillo de espinas … Vámonos, picha.

Manué: — ¡Venga ya! Vamos pa allá, nos la llevamos y listo.

Curro: — Que no, illo, que estos notas nos apuñalan.

Manué: — ¿No hay huevos?…


RELATO 2. LLEGADO EL MOMENTO 


Noche fría en las calles de Madrid. En la penumbra, una figura avanzaba con calma, deteniendo el tiempo a su paso, rompiendo el silencio nocturno con el eco de sus pisadas. Un susurro escapó en la oscuridad, casi inaudible.


“El destino, caprichoso, constantemente me conduce a los mismos lugares. Unos huyen, otros esperan. Pero en todos encuentro lo mismo: vidas robadas, actos impunes. Y aunque todos tiemblen al pensarlo, no hay escape, no hay olvido.”


El Tiempo apareció a su lado, susurrando con voz suave: “Es hora, como siempre.”


El ciclo se cierra. Soy la Muerte, y es mi turno.


RELATO 3. LA MORADA MALDITA 


Jonh y su amigo Steve, recién resucitados, iban en un carruaje tirado por caballos espectrales hacia su castillo.


Al llegar, se encontraron con una familia de humanos allí y decidieron asustarlos. No querían que estuvieran viviendo en su antigua casa.


En medio de la noche, empezaron a asustar a Mike, el único hijo de la familia, que tenía 7 años. 


Mientras iba al baño, de repente la taza, poseída por uno de los espíritus, fue a por él. Mike corrió a la habitación de sus padres a contárselo horrorizado. A ellos les había pasado lo mismo. ¡Se fueron corriendo!


RELATO 4. AFORO COMPLETO 


La humanidad se encontraba al borde del abismo y la balanza del destino parecía sólo conocer un camino, el Inframundo. Caronte desesperado no sabía ni dónde amarrar la barca. La cantidad de almas oscuras recibidas era ingobernable y Hades se encontraba desconcertado ante el gigantesco problema de aforo.  


Zeus, desde la lejanía, vio una oportunidad, sonrió, y llamó a su hermano. Tenía una solución, pero ¿Cómo convencer a alguien que sólo quería castigar eternamente almas perdidas?


Totalmente sobrepasado, Hades terminó aceptando la nueva propuesta: “Terapia de Redención Infernal”. Sesiones de rehabilitación para alcanzar el arrepentimiento verdadero. Y funcionó…


RELATO 5.  EL BAILE DE LOS MALDITOS 


— Vámonos, es casi medianoche — dijo.


Abandonaron el baile y marcharon hacia su tenebroso castillo. Los lobos aullaban cuando comenzaron a sonar las doce campanadas.


De repente, todo cambió; el hechizo se deshizo y aquellos dos corceles se transformaron en murciélagos, los cocheros en ratones y la siniestra carroza en una calabaza. El ataúd donde viajaba Malicienta, cayó y se abrió en medio del camino, dejando su verde cuerpo, ahora harapiento y medio desnudo, expuesto. El único testigo de que hasta los villanos tienen derecho a enamorarse era su pie descalzo. Le faltaba uno de sus preciosos chapines de cuero negro.


RELATO 6. ENERGÍA Y METAL 


Las ilusiones de su vida se habían ido apagando con los años, como estrellas agotadas que habían oscurecido poco a poco su existencia. En la noche, el muermo avanzaba lenta e inexorablemente sobre la tétrica carroza fúnebre. 


De repente, el grito de Diamond pareció surgir de ultratumba, volando por encima de un ritmo metálico endiablado. Un rayo cayó directo y el estruendo encabritó a los caballos. Una piedra, un choque violento y volaron por los aires.


Sobre el frío suelo, yacía el ataúd calcinado. De sus grietas salía un brillante polvo de estrellas que se elevaba lentamente iluminando la noche.



RELATO 7. JACK 


Londres, 1888. El doctor Gull esperaba en la oscuridad en silencio. Su cara mostraba cansancio a la vez que serenidad. En su mano derecha, un maletín de médico. Cuando el cochero paró a su lado, ni siquiera le lanzó una mirada.


— ¿A dónde vamos, caballero?

— A White Chapel — contestó mientras entraba en el oscuro carruaje.

— Mala noche para ir por esa zona. Jack el destripador ha vuelto a hacer de las suyas.


El doctor Gull miro su maletín abierto. 


— Me arriesgaré — mientras tocaba algo afilado.


La carroza emprendió la marcha ya como un coche funerario.


RELATO 8. El GOLPE 


Jamás hubiéramos pensado en esa posibilidad; viendo aquel coche fúnebre, solo se encendía en nosotros un sentimiento de unidad para con los familiares que lo acompañaban.


Mari Carmen y yo estábamos tan metidos en la investigación de aquellos puñeteros narcos que nunca se nos pasó por la cabeza que esas eran las “mulas”. Los muy “ jueputas” sacaban el cargamento en la noche. Volvían, sacaban el féretro y con él, su tesoro. Me enteré por culpa del hijo de Mari Carmen. Pobrecilla, desde entonces, ya no es la misma.


RELATO 9. EL CARRUAJE DE ABIGAIL 


La noche devoraba el cielo mientras el carruaje corría por el bosque maldito. Los caballos relinchaban, sus ojos reflejaban un terror que ni los conductores encapuchados podían calmar. Dentro, un féretro cubierto de grabados antiguos vibraba con una presencia oscura. “Abigail…” susurró el viento. Justo detrás de ellos, el aullido de una criatura no humana rompió el silencio. Nadie en el carruaje se atrevió a mirar atrás.


RELATO 10. LA OSCURIDAD DEL BOSQUE 


Hacía frío, estaba cansado, llevaba una temporada agotadora sin parar, últimamente estaban contando con él para todos los encargos fuese la hora que fuese. 


Este trayecto era, con diferencia, el que menos le gustaba, aunque podía hacerlo con los ojos cerrados, la amenaza del peligro siempre estaba presente.


Todo a su alrededor favorecía su estado de nerviosismo, el graznar de algún cuervo, aullidos en la lejanía, sentía la presencia de una amenaza, por suerte ya estaban llegando a la granja y eso le reconfortó y relajo. 


Le liberaron del carruaje y las riendas, por fin pudo descansar en su establo.


RELATO 11. CARMILLA Y SU DESEO, CONDENADOS 


Han pasado 1500 años desde la muerte de mi mujer, pero su recuerdo sigue atormentándome. Carmilla no había tenido mucha suerte en la vida mortal, pero tras 400 años, tampoco en la inmortal. ¡Era tan joven!


Hablaba en modo automático; el discurso lo había practicado millones de veces. Terminé la entrevista y despedí a esos curiosos humanos. Siempre ansían descubrir los secretos de la no-vida. Una vez fuera, rompí aquel discurso y recordé lo que le sucedió a Carmilla. Sabía que no debía ordenar matarla con esa estaca en forma de cruz, pero en ese momento no veía otra salida.


RELATO 12. BROTHERS IN ARMS


Cuando se dio el pistoletazo de salida, las apuestas eran claras, el coche de los hermanos Yoder se haría con el triunfo. En el Rally de los Cárpatos, eran favoritos y el terreno no tenia secretos para ellos, nada mas lejos de la realidad, fue una carrera épica. Archi Rose como copiloto y el incipiente, aunque prometedor piloto, Steve Sandro, arrasaban. Algo que no tolerarían los hermanos Yoder. Todos pudimos ver aquella fotografía al final de la carrera por la que Marion Jones obtuvo el World Photo Annual. Los ataúdes de los jóvenes pilotos sobre el coche de los Yoder. 



PODIO SEMANA 7, PORTADA ABIGAIL

MEDALLA DE ORO - RELATO 4.AFORO COMPLETO. JUANRA

MEDALLA DE PLATA - RELATO 7. JACK. NEFTA.

MEDALLA DE BRONCE - RELATO 3. EL BAILE DE LOS MALDITOS. SERGIO.


BONUS TALES 



BONUS 1. SIEMPRE CON PRISAS 


Éramos solo dos, para lo bueno y para lo malo. En aquella funeraria emergente tenían una filosofía clara y una política de devolución total; no podíamos fallar. Teníamos que correr como locos si no queríamos que los cuerpos se pudrieran en el camino.


En el siglo XVIII, aún no se habían inventado las neveras, así que volábamos de un lado a otro para evitar que los muertos se llenaran de gusanos. Nos explotaban, pero bueno, al fin y al cabo, otros en aquella época vivían mucho peor: cerdos, perros, gatos, por ejemplo. Nosotros, los caballos, siempre hemos estado bien considerados.


BONUS 2. PARA ÉL, UNA DE VAQUEROS 


Más deprisa — gritó mientras azotaba a sus caballos.


Billy y Tom atravesaban la ciudad de El Paso a la velocidad del rayo. Garret y sus hombres les pisaban los talones; no podían consentir que aquel par de forajidos huyeran a México con un botín tan valioso. Casi lo habían conseguido; estaban a punto de cruzar la frontera. La noche se cerraba sobre el lejano Oeste.


Juani, en la cocina, preparaba gambas al ajillo. Ramón, en el sofá, mayor y enfermo, disfrutaba de aquellas películas tanto como cuando era un chiquillo. Después, entre lágrimas, se dormía, reflexionando sobre si iría al cielo.


BONUS 3. ¡VOLVERÉIS, VOLVERÉIS! 


Edgar era un actor mediocre que aceptaba cualquier papel para sobrevivir. Un día consiguió un pequeño papel en un pasaje del terror donde, ataviado con un roído disfraz de cochero y subido a un polvoriento carruaje, debía susurrar a cada aterrorizado incauto: ¡volveréis, volveréis! 


Empezó a volcar su frustración en cada palabra. Conseguía provocar que la gente huyera despavorida antes de terminar su frase, llegando a ser la atracción principal de la feria. Cada día crecía aún más su irritación y atraía cada vez a más ingenuos.


La frustración y el terror llegaron al clímax tenebroso más inquietante cuando… despertó.


BONUS 4 – EL CARRUAJE DE LA HISTERIA 


Se decía que un carruaje negro aparecía siempre a la misma hora en aquel rincón tenebroso del bosque. Nadie conocía su origen, pero todas las mujeres conocían su propósito. Siempre viajaba el Dr. Fausto, médico conocido por encontrar la cura de la “Histeria”. Sus manos eran las herramientas perfectas. 


Cada noche, las mujeres hacían fila esperando su tratamiento bajo la tenue luz del farolillo. El carruaje vibraba suavemente y las mujeres sonrojadas salían sonrientes y con su mal temporalmente aliviado. 


Era la primera vez para Abigail y, cuando volvió a casa, dijo a su marido: “Esto sí que es ciencia”.


BONUS 5.  LA PARADOJA DE ABIGAIL 


Abigail, la mejor captadora de almas para el Inframundo, estaba a un paso de ser encargada. Hermes, le asignó captar el alma de un hombre llamado Samuel en un momento específico del tiempo. Ella aceptó.


Cuando Abigail apareció frente a Samuel, antes de que pudiera reaccionar, extendió su mano y reclamó su alma. Samuel cayó, inerte.


Al cruzar el umbral del inframundo Abigail sintió algo raro.


— ¿Qué está pasando?


Hermes, sonriendo, le contestó.


— Samuel iba a ser tu padre. 


Abigail se desvaneció ante los ojos de Hermes. Era como si nunca hubiera existido. Y, en efecto, nunca lo hizo.


BONUS 6. ¡AY DRACULINA! 


Epifanio y Blas conducían aquel coche de caballos hacia el castillo. Draculina, como de costumbre, había salido hasta las tantas y, claro, con esto de que no podía darla el sol, y estaba a punto de amanecer, el conde Dracul los mandó a recogerla a la puerta de aquel antro apestoso.


Estaban hartos, siempre igual con esta niñata. No se libraban de irse a casa pronto ni un santo día.


— Epifanio, te juro que cualquier día pido la cuenta —  

— Ay, Blas, que tenemos casi 58 años. Aguantamos un poco más y después, a descansar, siempre juntos en Barrio Sésamo. 


BONUS 7. EL HIMNO DE LAS SOMBRAS ETERNAS 


— Dies irae, dies illa... —entonaban voces profundas desde el carromato.


Los caballos sudaban sangre mientras el aire se llenaba de un hedor a muerte. Las ruedas chirriaban como almas torturadas. Dentro, figuras encapuchadas recitaban salmos prohibidos:


— Libera nos a malis... ad tenebras ducimur...


Cada verso abría grietas en la tierra, de las que surgían manos descarnadas. La luna se tornó negra. El cochero, con ojos vacíos, giró su cabeza en un ángulo imposible.


— ¿Preparado para el juicio?


Las voces aumentaron hasta ser un estruendo.


— Amen, amen...


Y entonces el carromato desapareció, dejando solo silencio y ceniza.

Comentarios

Entradas populares