PORTADAS RELATADAS. SEMANA 24.
RELATO 1. EL ÚLTIMO ENSAYO.
El maestro se sentó junto a sus discípulos y dijo:
—Bienaventurados los hijos del rock and roll, porque vuestro es el reino de la música.
Tiempos oscuros se acercan; los 40 demenciales os perseguirán. Valdivia, dejarás tu nombre y serás Héroe del Silencio. Sobre esta guitarra y en El Penta fundarás un nuevo orden musical donde el reguetón no entrará.
—Pero, maestro…
—Antes del segundo platino, negarás mi influencia tres veces.
A la semana siguiente, el maestro murió en un accidente.
Pero resucitó, envuelto en lentejuelas, en el primer recopilatorio de grandes éxitos. Y pánico en el edén volvió a brillar.
RELATO 2. LA VIDENTE.
Cincuenta pavos me había cobrado esa señora, sólo por decirme que en su bola de cristal veía un paso de cebra y mucho éxito. Menudo descaro.
Mi vida siempre estuvo rodeada de polémica, supongo que es el precio a pagar por la fama. Al fin y al cabo, mis amigos y yo habíamos llegado a lo más alto cuando publicamos el disco "Abbey Road" con una icónica portada cruzando la calle.
20 años habían pasado desde que aquella cristalomante me acertó el futuro, y lo cierto es que al final mi nombre, John Lennon, sí que pasó a la historia.
RELATO 3. HUELE A VINO Y ESPOSAS.
1993…
—Macho, no lo vas a creer.
—¡Sorpréndeme! Siempre vienes con lo mismo…
—Escucha esto.
Sacó su walkman, metió la cinta y le colocó los cascos sobre su melena desordenada.
—¡Suena brutal! ¿Quiénes son?.
—Unos tíos de Zaragoza: Héroes del Silencio.
—Qué raro se me hace escuchar rock en español…
—El Espíritu del Vino. Su disco más cañero. Nunca habían sonado así. Nunca nadie de aquí había sonado así.
—Mola un huevo. ¿Me lo grabas?
—No, te lo compras. No seas capullo.
Se enfadó.
Hoy le he visto. Esposado. En las noticias. Siempre le gustó lo que no era suyo.
RELATO 4. TRÁGICAS NAVIDADES.
Era un día de invierno. Abel y Daniel paseaban por las estrechas calles de Lers. Estaban de fiesta por las vacaciones de Navidad y decidieron ir a tomar algo por un barrio apartado.
Mientras caminaban Daniel, se encontró con una tienda donde adivinaban el futuro. Daniel entró, se sentó encima de un cojín desgastado y vio una antigua bola colocada sobre una mesa. La estaba mirando cuando se reveló una imagen de él siendo atropellado por un coche. Lo vio, pero no le dio importancia, así que se fue. Todo lo visto en esa bola sucedió aquella noche de invierno.
RELATO 5. DELIRIOS TRAS LA PUERTA.
Me encantaban los domingos , era el día que íbamos a casa de mi abuela Ana , ella decía que era mágica pero la verdadera magia residía en su morada , concretamente , en la mirilla de la puerta.
Al mirar a través de ella podía ver el día a día de mi barrio . Con el tiempo me di cuenta que visualizaba el burbujeo de sus rincones con un día de antelación. Pude advertir a la gente de que algo malo podía sucederles o como al final hice , comprarme un billete de lotería ganador y vivir a la sopa boba como hago ahora.
RELATO 6. EL MEJOR MEDICAMENTO.
Al salir de casa, Laura sintió un terrible pinchazo en la cabeza, su visión se vio teñida de rojo, súbitamente comenzó la migraña, una más. En cuanto pudo, echo mano de la cajita de pastillas que guardaba en el bolso para ocasiones “especiales”.
El día fue duro, no fue capaz de comer salvo por la medicación cada cuatro horas.
A la salida del trabajo, le esperaba su marido, que sabiendo cómo se encontraba, la llevó un helado de sus sabores favoritos.
Al probarlo Laura sintió un alivio repentino, un frío que la envolvió, relajando su dolor. Sonrió de nuevo aliviada.
RELATO 7. MISIÓN PECULIAR.
Todo se distorsionaba a medida que atravesábamos el pliegue espaciotemporal. Los edificios cambiaban de forma y las calles se hacían más estrechas. No sabíamos a dónde nos llevaría la doblez, pero estábamos listos para lo que fuese.
Pasaron unos minutos hasta que alcanzamos el lugar. Experimentamos la misma sensación de antes, lo que nos dio la pista de que el paraje nos resultaría familiar.
Al aterrizar notamos como si el lugar fuese el mismo, pero algo era diferente. Avanzamos un poco para descubrir lo que nos depararía, cuando unos imponentes dinosaurios se aproximaron a atacarnos.
Menuda fumada de juego.
RELATO 8. JUVENALIA
“Nunca una llama permanece encendida, nunca aguanté su calor, nunca más de un día”.
Esta frase se coló muy hondo en mi cabeza, me estaba describiendo muy gráficamente. Siempre fui culo de mal asiento y nunca tuve paciencia para recolectar. Esto, impactó en mi futuro más cercano, pero nunca me arrepentiré de haber vivido experiencias increíbles.
Quizá me perdí otras, pero oiga, ¡¡“carpe diem”!!. Creo que todo lo que nos rodea es algo mas y nunca dejaré de plantear preguntas con semilla de respuesta.
RELATO 9. CUIDADO CON ESOS ESPÍRITUS.
De aquella vasija con uvas podridas emergía un vapor extraño que llamó la atención del chamán. Sin duda era un espíritu que reclamaba el derecho a seguir su camino hacía las alturas.
Impresionado, se dedicó a dejar uvas en cubetas hasta que fermentaban y aquellos espíritus subían a los cielos.
Un día, después de dedicarle un ritual de amistad, bebió su líquido. La euforia y vehemencia que le inculcaba aquel espíritu, potenció su imaginación y deshinibió temores y vergüenzas.
¡Es sólo un préstamo! Oyó que le decía, ¡si te quieres apoderar de ello serás mi esclavo en tu corta vida!
RELATO 10. ODA AL RON.
Estaba caminando un día,
por las calles de Andalucía,
feliz, borrachón,
y bebiendo ron,
pero de repente sentí una angustia,
noté que mi ojo, tuvo un hinchazón.
En ese momento vi todo de rojo,
las calles, los vehículos y a un hombre cojo,
y a la maldita abeja que me produjo este enojo.
Su aguijón seguía pinchado en mi ojo,
y por un momento me sentí muy flojo,
y como un cerdo en pleno vuelo,
me caí directo al suelo.



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