Portadas Relatadas. Semana 1




PORTADAS RELATADAS

Comenzamos con mucha ilusión, en este mes de Diciembre de 2024, casi al acabar el año, con un propósito mágico e ilusionante. Portadas relatadas se inspira en un grupo de escritores aficionados que hace unos meses, me adoptó con cariño en su familia literaria, y que me ha enseñado la importancia de no dejar que nuestras neuronas mueran lentamente.

En Relatos Confinados, todas las semanas, usando como vehículo la pasión por la escritura y como fuente de inspiración una fotografía (esta semana por circunstancias, en los dos grupos estamos trabajando con la misma imagen) intentamos cada semana dar voz a nuestros pensamientos; yo desde hace solo tres meses, pero muchos de ellos desde hace más de cuatro años. Me quito el sombrero.

Os dejo el enlace a el blog.

https://relatosconfinadosydesconfinados.blogspot.com/

La idea me pareció maravillosa, y consulté con ellos que les parecía si en nuestra asociación cultural, Jardín de Estrellas, llevábamos a cabo una iniciativa parecida. 

Surgió así, PORTADAS RELATADAS, un proyecto que nace con la idea de transmitir a nuestros alumnos de música la pasión por la lectura y la escritura, y que tiene como leitmotiv dar voz a la gente que tenga cosas que contar, y he podido comprobar lleno de gratitud y admiración, que por supuesto que lo tienen. 

Usando como inspiración cada semana la portada de un disco, pondremos toda la carne en el asador para sorprender a propios y ajenos.

Este ha sido el resultado de la primera semana, espero que os guste.


RELATO 1.  EL VIEJO SIN MAR (SERGIO)

Dock habitaba en una remota granja, situada en las afueras de Eyemouth. Atrás quedaban aquellas interminables noches de faena junto al capitán en el indómito mar del Norte. 


Los turistas que pasaban junto a la granja, hacia el lago, le observaban extrañados cargar aquellos enormes fardos de leña. Ya no salía a pescar. Su mente, junto al calor de la chimenea, viajaba constante al día en el que la tormenta se llevó a su hijo William. Mary, incapaz de soportar la pérdida, se marchó hace años. La granja, desde entonces, era un refugio de soledad. Una escalera hacia el cielo. 



RELATO 2. EL DESPERTAR DEL ERMITAÑO (JUANRA) 


El androide observaba el cuadro mientras procesaba una pregunta: ¿por qué los humanos se aferraban a imágenes del pasado? Entonces, algo cambió. El ermitaño del holograma detuvo su avance. Su bastón golpeó el suelo virtual, y el cielo nublado parpadeó como si fallara un sistema.


“¿Qué haces observándome?” dijo el hombre, girando su cabeza hacia el androide.


El androide retrocedió, sus circuitos en caos. No era un holograma, ni un cuadro. Era un portal. Y mientras el ermitaño atravesaba el marco, con su carga de leña, el mundo se oscureció. La humanidad había despertado algo que nunca debió recordar.



RELATO 3. ENTRE LAS NOTAS (NADISA) 


La sala estaba envuelta en una penumbra dorada, las sombras danzaban con la luz de las velas, y el eco de "Stairway to Heaven" comenzó a llenar el aire.


La melodía fluía como un río, suave, etérea, suspendiendo el tiempo. Lucía y Marcos, en silencio, se miraron. Algo en las notas les habló, profundo y sin palabras, como un susurro desde el fondo de sus almas. El espacio entre ellos se estrechaba, como una promesa silenciosa. Cuando la canción terminó, ella se levantó, dejándolo con la sensación de haber tocado algo que, tal vez, podría volver a encontrarse.


RELATO 4. ESPÍRITU NAVIDEÑO (NEFTA)


Eran las 11 de la noche de un jueves de diciembre. Anna volvía a casa en su viejo coche como todos los días. Cansada, harta  de tener que quedarse hasta las tantas para hacer un trabajo tedioso que odiaba. 


Se preguntaba si ya no existía el espíritu navideño ese de los cojones. ¿Dónde estaba? En eso pensaba cuando vio a un viejo cansado que transportaba leña. Cuando paró para ayudarle sentía que ella no era como los demás... O eso pensaba hasta que los ojos del anciano se iluminaron de un color rojo intenso. Después el silencio.


RELATO 5. VENGANZA (JOSEBA)


Cada día que veía la foto, pensaba lo duro que fue esa vida, el abuelo se esforzó por sacar adelante la familia, vendiendo esa leña y cualquier otra cosa que encontraba, nadie conocía como él esos caminos, por eso le eligieron.


Un día le siguieron, alguien había dado el chivatazo, el abuelo les llevó hasta el zulo, cuentan que tardaron horas en regresar sin su ayuda, nunca le volvieron a ver vivo, fue así como se prendió la llama del odio en casa, en el pueblo, en todos nosotros. 


Nunca volvió a faltarnos de nada, solo el deseo de venganza.


RELATO 6. SIN RASTRO (ROBERTO)


Como casi todos los inviernos, el abuelo Robert, iniciaba sus tareas en el precioso bosque de Halifax. Siempre era sorprendente ver como el abuelo, hacha en mano, apilaba grandes cantidades de fardos de leña que luego guardaría en una cabaña próxima a las cataratas de Bonham, un lugar de singular belleza.


De entre toda esta madera, al abuelo Robert le gustaba seleccionar una cantidad de madera cortada de una manera muy personal, como él decía. Nada hacía sospechar que, con aquellas tallas puntiagudas, pudiera ejecutar sus terribles crímenes. Actualmente, algunas de sus víctimas todavía están en aquel precioso bosque. 


RELATO 7. ESCALERA AL CIELO (LUIS)


¿Por qué, abuelo, por qué?, volvía a preguntarse Jimmy, mientras recogía las pocas cosas que quedaban en aquella desvencijada casa.


Dejó el cuadro para el final, por ser lo más cargado de emociones. Algo de sí seguía anclado en aquel día de su infancia que el abuelo desapareció. Dolor, fundido mágicamente con esperanza y sensación plena de eternidad. Ese profundo sentimiento, ahora lo sabía, sería su fuerza e inspiración. Aquel día la abuela, entre sollozos, le dijo para consolarle: no te preocupes Jimmy, el abuelo, con toda su madera, hizo una escalera al cielo y te seguirá cuidando desde allí.


RELATO 8. EL LOCO DE LOS PALOS (NOOR, 14 AÑOS)


Cada noche, un anciano vagabundo recorría el frondoso bosque de la aldea, cargando un montón de ramas a su espalda. Un grupo de adolescentes siempre se burlaba de él, gritándole cosas como “¡ahí va el loco de los palos!”. Una noche, un joven aldeano decidió investigar por su cuenta y se adentró al bosque para seguir al anciano; pudo contemplar cómo susurraba nombres de forma ininteligible, el muchacho, asustado, intentó retroceder, pero pisó una rama y eso bastó para que el viejo lo escuchase. El muchacho desapareció y al día siguiente, había un palo más en su montón.


RELATO 9. EL NIÑO ATRAPADO (NOA, 15 AÑOS)


La triste tarde del 25 de diciembre prometía aburrida recogiendo palos por el campo que visitaba. Por estas fechas solía sentirme solo, no tenía amigos, y cada vez que intentaba entablar una relación y observaban mi peculiar comportamiento de niño, me repudiaban. No entendía como, en el cole, no eran capaces de reconocer a alguien de su misma edad, solo tenían que verme!!. Supongo que es lo que tenía mi particular condición, me hacía sentir apartado y despreciado. 


Afortunadamente, lo único que me mantenía cuerdo era pensar en que yo soy el inigualable y genial Benjamín, aunque nadie supiese verlo …


RELATO 10.  EL VIEJO Y EL BOSQUE (REBECA)


Y ahí, donde siempre, de camino a casa, me encontré con D. Pablo, encorvado y arriando su fardo de carrasca. Bajo un sol de justicia, o bajo chuzos de punta; siempre a la tarea. 


Todos sentían pena de D. Pablo; y nadie sabía que al viejo de la carrasca, no le cabían más ceros en la libreta; pero el tiempo que empleaba en busca de sus fardos, era el más feliz de su vida.


El bosque, refugio que le vio crecer, será en breve el lar donde permanecerá junto a Petri; su otro yo… estaba loquito porque llegara ese día!.


RELATO 11. LA PROMESA DE TOMÁS (MANU, 15 AÑOS)


El viejo Tomás pasaba cada día por el pueblo, cargando su fardo de leña. La gente lo veía y decía:


—Pobre hombre, ya no tiene nada mejor que hacer.


Pero nadie sabía lo que hacía con esa leña. Al caer la noche, subía al cementerio y, en silencio, clavaba una cruz de madera en el suelo. Las fabricaba él mismo, con las ramas que cargaba durante el día.


—Para los olvidados… —murmuraba al terminar.


Tomás no era un loco ni un viejo sin rumbo. Solo quería dar descanso a los muertos que nadie recordaba.



PODIO SEMANA 1, PORTADA LED ZEPPELIN IV

MEDALLA DE ORO - RELATO 2. EL DESPERTAR DEL ERMITAÑO. JUANRA.

MEDALLA DE PLATA - RELATO 11. LA PROMESA DE TOMÁS. MANU.

MEDALLA DE BRONCE - RELATO 1. EL VIEJO SIN MAR. SERGIO.




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