PORTADAS RELATADAS. SEMANA 36.
RELATO 1. EL CETRO
Me llamo Felipe, “el preparado”, dicen. Hijo de Juancar, hijo de Juan, hijo de Alfonso.
Recuerdo a mi “abuelito”, hace ya más de cincuenta años, enternecido por la vejez, hablando con papi acerca de cómo debía llevar al dedillo todo lo que él dejaba “atado y bien atado”.
Después se fue. Lloré. Siempre había sido para mí un referente.
—¿Y ahora qué hacemos, papá? —le dije.
—No te preocupes, Felipín. Los españoles son medio lelos. Seguirán… “manteniéndonos”. Y ahora crece, reprodúcete y… muere tranquilo, no tienen Cucal, ni reforma constitucional.
RELATO 2. COMPÁS
Todo se concentra en este instante. Solo tengo que dar el paso, pero el tiempo se dilata y ahoga.
El murmullo del público se filtra desde la sala, expectante. La luz al otro lado del telón pesa. El instrumento, entre las manos, exige, reclama algo que no sé si puedo cargar.
El corazón golpea, el sudor resbala, los dedos tiemblan. El aire no termina de llegar.
He tocado esta pieza mil veces, pero nunca aquí.
Llega la señal. Cierro los ojos y salgo.
El silencio cae.
El cuerpo hace lo que tantas veces repitió y
la música empezó a sonar.
RELATO 3. CAMINO SIN FUTURO
La cosa había ido a peor; sólo lujo, codicia y placer inmediato eran valores para la población. El poder, cada vez más fácil, reprimía cualquier amenaza.
Carlos se consumía en la hoguera del recuerdo: ideales masacrados, cuerpos cercenados y una niñez huérfana con hambre y frío.
Aquel noticiero cubría la toma de posesion del nuevo presidente. Carlos colapsó al ver un primer plano de sus manos agarrando el cetro del poder, después su cara, ¡no había duda, era él!
Odio y Justicia, al unísono, explotaron el día del desfile. Vanidad estéril y sueño de libertad volaron juntos hacia la nada.
RELATO 4. DOLOR
Tenía el poder, pero no la responsabilidad.
Las protestas brotaron, erosionando su reputación.
Los meses pasaban y nada cambiaba. Entonces, los habitantes organizaron un asalto a palacio.
Llegaron armados y se presentaron ante su majestad.
Había llegado su momento: sería destronado a la fuerza.
Sin embargo, segundos antes, el rey abrió su cetro y presionó el botón oculto en su capuchón.
Él lo tenía claro: si caía, todos lo harían con él. Así fue. Tras pulsar el botón, el suelo comenzó a temblar y, de seguido, un estallido arrasó todo cuanto estaba en su camino.
Después, silencio.
RELATO 5. CARRERA DE POSTA
La carrera de relevos del campeonato europeo de atletismo se aproximaba y el equipo belga era el gran favorito , eran atípicos y variopintos , los cuatro miembros se habían sometido a una preparación titánica.
Meredith Ceuleman era la tercera en discordia por su rapidez y por su habilidad para intercambiar el testigo con éxito . Se dio el pistoletazo de salida y la carrera empezó como todos pensábamos , aunque , contra todo pronóstico el segundo relevo, Vincenzo Scifo, entregó mal el testigo y Meredith lo recogió con la mano equivocada, la fotografía del Herald no dejó lugar a dudas.
RELATO 6. SEMILLA DE ESPERANZA
En el reino de Osakia, la población vivía aterrorizada por los Guargons, seres que aparecían por la noche atraídos por el miedo para llevarse a la gente.
Preocupado, el rey pidió ayuda a los dioses para proteger a su pueblo. Ellos le otorgaron un centro capaz de ahuyentar a esas criaturas. Ese mismo día, el rey anunció la buena noticia y prometió seguridad.
Con el paso de los meses, los ataques cesaron. Años después, su hijo preguntó cómo obtuvo el regalo divino. El rey confesó que todo fue una farsa: lo esencial era dar esperanza y eliminar el miedo del pueblo.
RELATO 7. NOCHE TRISTE
Salió del fondo de sí mismo, de una oscuridad más oscura que la más oscura de las noches.
Y allí estaba, proclamándose el dueño; atenazando con sus terribles garras el cetro del orden mundial.
Sin saber cómo ni porque puso todo patas arriba. La gente se miraba preguntándose unos a otros: ¿adónde vamos?.
Nadie podía responder, dudas, incertidumbres, miedos. Empezaron a temer a los otros, ya nadie confiaba en su vecino, en su amigo, en su hermano.
Desde el fondo de la oscuridad, un temible ojo negro vigilaba todo.
Él sabía lo que iba a ocurrir, no era nada bueno.
RELATO 8. EL REY DEL QUESO
Existió un rey llamado Midas al que le encantaba el queso, pero no tenía tiempo para comprarlo. Algunos días se escapaba del palacio para ir a una quesería que tenía muchas variedades de quesos.
Midas lo hacía a menudo pero al final le pillaron y le confinaron para que no pudiera volver a salir.
Un día apareció un hada mágica y le dijo que podía pedir un deseo. El rey dijo que quería que todo lo que tocase se convirtiese en queso. Se lo concedió ,el rey empezó a tocar todo y convertirlo en queso y vivió feliz para siempre.



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