PORTADAS RELATADAS. SEMANA 34.
RELATO 1. LA CAJA DE GALLETAS
Tenía un magnetismo especial. Verla allí junto al pasillo de los congelados una semana tras otra me hacía sonrojarme al pasar.
Siempre era igual:
— Perdona, ¿te apetece probar? — decía con una sonrisa de oreja a oreja.
— Claro, muchas gracias — la respondía.
Después me acercaba al pequeño estante que tenía a su lado, cogía una caja de aquellas y me marchaba pensando que la próxima semana no me iría sin decirle algo más.
Al llegar a casa, guardaba la caja junto a las demás, y las miraba sin saber que hacer con ellas. Nunca me gustaron aquellas galletas, ella en cambio …
RELATO 2. DISFRUTE DEL POSTRE
Sandy Wilson regentaba una conocida cafetería en la famosa ruta 66. El talento de Sandy para elaborar sus famosas tartas de manzana era equiparable a su apetito por el asesinato. Aquel viejo manzano le surtía de magníficas piezas que ella , en ocasiones , condimentaba con una imprudente cantidad de arsénico . Muchos camioneros , al parar en el Fresh Candle, aprovechaban ese instante para robar unos frutos. Sandy , siempre estaba ojo avizor y quien robaba lo pagaba con su vida. Tras años de pillaje , el árbol , nunca volvió a dar una sola manzana , solo colgaban de èl las cabezas de los últimos camioneros que se atrevieron a robar en el manzano de Sandy .
RELATO 3. EL RESPETO ES MEDICINA
Comían y comían, creciendo y multiplicándose infinitamente. Su estrategia superaba cualquier barrera inmunológica y los medicamentos no podían químicamente con ellos. Aquellos microscópicos bichitos estaban llenando las calles de cadáveres y la Humanidad tenía los días contados.
La ciencia buscó ayuda en otros organismos, pero todos parecían resentidos con esos seres “inteligentes” que los exterminaban y destruían sus ecosistemas.
Fue entonces cuando Moi, en su finca ecológica, reunió a todas las especies que compartían amigablemente sus diferentes vidas. La unión funcionó y fue el único núcleo de resistencia. Ahí comenzó una reconquista que salvó, por los pelos, a la Humanidad.
RELATO 4. MODELO POR UN DÍA
Pepita era la niña guapa del barrio.
Era coqueta; rubor en las mejillas y labios rojo carmesí, adornaban esos ojazos negros.
Caminando por Ferraz, alguien se fijo en ella. Corría el año 55. No fue fácil convencer a Pura, señora de la Extremadura profunda que dejó su tierra y buscó mejor vida en los Madriles.
Pepita apareció en la promoción de las naranjas Lolita del año 55. Más tarde el marido de Pura falleció, y los sueños de Pepita, se desvanecieron. Pura empezó a trabajar y Pepita quedó al cargo de sus hermanos.
“El hombre propone y Dios dispone”.
RELATO 5. SIN DUDA
Trabajo en grupo + puente = tragedia, lo sabemos.
Al principio, una idea y reparto de tareas, pero, como ya sabemos, esto nunca es así. El nuestro no fue una excepción.
El lunes volvió cada uno con algo distinto y sin sentido: una silueta rubia, un campo, unas moscas… Bueno, bueno, aquello era un desastre.
Aun así, intentamos convertir eso en algo presentable (spoiler: no fue así).
Quizás no era tan feo, pero, desde luego, para un trabajo de Historia del Arte… no era.
Al final, nos plantaron un buen cero que, como no podía ser de otra forma, no nos sorprendió.
RELATO 6. EN BUSCA DEL ÁRBOL
Hace mucho tiempo se contaban leyendas sobre un árbol que producía magdalenas. A John, que le encantaba explorar cosas nuevas, se enteró de esta historia. Se propuso encontrarlo. Al día siguiente fue a llamar a unos amigos para ir con él y ellos aceptaron. Esa misma tarde se pusieron en marcha y anduvieron durante mucho tiempo. En un claro cayeron cansados al suelo.
Al siguiente día continuaron su camino y llegaron a un prado y allí vieron un único árbol que cuando se fijaron bien, vieron que crecían magdalenas, pero no supieron volver a sus casas porque las probaron y estaban envenenadas, así que se murieron.



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