Portadas Relatadas. Semana 11
RELATO 1. SANTA MADONNA (SERGIO)
Dorothy servía desayunos de forma frenética en el Manhattan de finales de los 70. Corría de un lado a otro cuando la vio a través de la ventana.
Little Nonni, así la llamaba su padre cariñosamente, la observaba desde la acera, jurándose que algún día dejaría de trabajar en aquel Dunkin’ Donuts. Compaginaba ese trabajo con duras clases de baile, soñando que algún día llegaría su momento. Entró, se cambió y comenzó, con desgana, a servir desayunos.
— ¡Otra vez tarde! Céntrate, nena, o no llegarás a nada —la reprendió.
Años después, se sintió… "Like a Virgin". Nunca más sirvió desayunos.
RELATO 2. LA ÚLTIMA CALADA (NADISA)
Lunes por la mañana. La cafetería bullía de actividad: familias desayunando, parejas compartiendo sonrisas, camareros apurados sirviendo café. Tras la barra, el cocinero encadenaba pedidos sin descanso.
—Juan, deberías dejar de fumar — le recordó un compañero.
—Sí, sí… cuando tenga tiempo.
Pero esa mañana no hubo respiro. Con la ansiedad apretándole el pecho, decidió encender un cigarro a escondidas en la cocina. Al oír pasos, lo apagó rápidamente, sin notar el escape de gas.
Todo parecía estar escrito, pero esa chispa, ese instante, fue lo que lo selló. Todo estalló. El estruendo dejó paso a la desolación, al silencio absoluto.
RELATO 3. UN SEÑOR … MUY “EXIGENTE” (JOEL, 10 AÑOS)
Amanda sirvió el desayuno en todas las habitaciones del hotel que había al lado del puerto. Solo le quedaba una, un cliente muy rico se alojaba en la parte más alta de la estatua de la libertad. Cogió el barco y fue hasta allí.
Llamó a la puerta, el ricachón abrió. La camarera no traía lo que había pedido; 3 huevos, 2 lonchas de bacon y un zumo. Faltaba un huevo y una loncha de bacon.
El cliente demandó al hotel por mal servicio y Amanda fue despedida. El Hotel no tenía más personas para servir desayunos, tuvo que cerrar.
RELATO 4. DESAYUNO CON COMANDOS (LUIS)
Chin Yung pidió otro café para pasar aquel pancake que, aunque dulce, le pareció algo duro y espeso. Dejó los huevos y beans para el final, como siempre.
— Perfecto — dijo Roger — ha entrado —.
El nanorobot bajó por la garganta, activando todos sus sensores y buscando orientación. Pasó al flujo sanguíneo y, aprovechando un golpe de sístole del corazón, se encaminó al cerebro.
Chin se levantó y salió a la calle sin despedirse. A Sally le extrañó. Caminó mecánicamente hasta el puente de Brooklyn. Sin mirar siquiera hacia abajo, se lanzó al vacío.
— Un espía menos — reportó Roger a la C.I.A.
RELATO 5. LA MAQUETA (JUANRA)
Esta semana me toca hacer una maqueta con materiales de “andar por casa”. Al regresar del colegio eché un vistazo y lo vi claro. Todas esas tazas, vasos y jarras que nunca se usan serán perfectas. Con pegamento, un poco de cinta, imaginación y destreza, construí un majestuoso Nueva York en poco más de dos horas.
Cuando mi madre llegó, agotada del trabajo, contempló mi gran obra porcelánica. No sé qué pasó por su cabeza, pero me gané una bronca monumental y dos semanas sin videojuegos.
Con diez años que tengo, ¿Qué sabré yo del valor de las cosas…?
RELATO 6. VIVA SHARON (ROBER)
Sharon era una mujer viuda de unos 62 años, estaba al final de su periplo laboral y no parecía encajar en ningún sector y eso que había tenido trabajos de lo mas variopintos. Fue sexadora de pollos durante un periodo largo de su juventud, eso sí, su primer trabajo reconocido fue el de recogedora de pelotas de golf en el Civic Campus, propiedad de un familiar por parte de madre.
Mas tarde se dedico profesionalmente a hacer fila en los bazares de ropa de saldo.
Finalmente encontró el camino a su jubilación, repostera de zumos y gelatinas.
RELATO 7. LA BATALLA DE MARY (JOSEBA)
Mary llevaba años soñando con poder visitar Breakfastland, la ciudad del continuo desayuno, por fin podría disfrutar de la experiencia más maravillosa. Ya podía sentir el aroma del café, recién hecho.
Algo la despertó, se incorporó como pudo y con horror vio aquel reflejo en ese escaparate. No se reconocía, totalmente demacrada, sucia y desaliñada, ya no recordaba cuánto tiempo llevaba así, solo sentía la necesidad de escapar de esa vida. No tardó en aparecer un camello que aceptó los zapatos de Mary, para proporcionarle un viaje a Breakfastland.
Era otra batalla perdida, que daba como ganador al fentanilo.
RELATO 8. AMOR DE TRRRREE (MANU, 15 AÑOS)
Me desperté. Y encontré una nota.
"Cariño, me voy, me vuelvo a nueva York con mi ex, no puedo soportar que te hayas liado con tu prima."
No no no, esto no puede ser, tengo que ir al aeropuerto. Baje, y cogí un taxi que me llevo al aeropuerto.
— ¡ISABELAAA! ¡ISABELAAA! No me hagas esto, quédate conmigo.
— Juan pero que cojones, te liaste con tu prima, y le sacas cinco años.
— Bueno, es que cuanto más primo más me arrimo ¿No?
— Si coño, pero hay unos límites juan.
— Tengo una idea, ¿y si hacemos un trio?
— Que te jodan juan.
RELATO 9. ILLOGICAL STATUE (NOA, 15 AÑOS)
Ahí estaba yo, lo más arriba que había conseguido llegar en mi vida. Pasar de estar exprimido en un restaurante a simular a la majestuosa Libertad y simplemente fluir. Observaba todo a mi alrededor desde esa posición privilegiada, notando incluso la presencia de las cucharas y las tazas que habían sido mis compañeras de vida. Nada tenía lógica.
Aviones sobrevolaban diariamente cerca de aquí, y los cambios que había sufrido Nueva York asombraban a las personas. Sin embargo, la verdadera sorpresa de estos pasajeros llegaba cuando al mirarme a través de la ventanilla, les saludaba yo, un zumo de naranja.
RELATO 10. DREAMER (REBECA)
Mónica, era perfeccionista, cualquier cuadro torcido, o algo descolocado, la sacaban de quicio!
La Petite Boucherie en la 6th Av. era un lugar muy harmonioso, pues si no, no habría aguantado allí ni tres telediarios. John la dejaba hacer; el negocio marchaba bien.
Cada semana Mónica preparaba desayunos temáticos. Esta semana sería Breakfast in America. Lo trabajó muchísimo; en la puerta, un mega cartel del disco de Supertramp, cerca de la barra, en una mesita, un lego simulando NY. Mónica se vistió igual que Kate Murtagh.
El pedacito de Francia en NY, se había transformado en NY por un día.
RELATO 11. AQUELLOS DIAS (BOGDAN, 12 AÑOS)
Todavía lo recuerdo como si fuera ayer, cuando tan solo tenía 20 años. Estaba bebiendo en el bar y la vi. La llamaban "Ramona", y todos se reían de ella... menos yo. A pesar de ser ridiculizada delante de todos, ella siempre andaba con una gran sonrisa en la cara, y a mí me parecía el ser más bello que vi en mi vida. Y cada día volvía solo para verla, hasta que llegaron las malas noticias: se murió por cáncer pulmonar. Y a pesar de haber pasado 37 años desde eso, sigo recordando aquellos días todo el rato...
PODIO SEMANA 11, MOTOMAMI
MEDALLA DE ORO - RELATO 2. LA ÚLTIMA CALADA. NADISA.
MEDALLA DE PLATA - RELATO 7. LA GUERRA DE MARY. JOSEBA.
MEDALLA DE BRONCE - RELATO 9. ILLOGICAL STATUE . NOA.
BONUS TALES
BONUS 1. DOROTHY
Dorothy servía desayunos de forma frenética en el Manhattan de finales de los 70. Corría de un lado a otro cuando la vio a través de la ventana. Sentado, un ejecutivo engominado, con cara de pocos amigos la chistó.
— Guapa, no tengo todo el día —
— Si, voy —
Corrió hacia la cocina. Little noni entraba en ese momento.
— ¡Otra vez tarde! Céntrate, nena, o no llegarás a nada — la reprendió.
Después le llevó el zumo.
— Te dije de mandarina. Esto es naranja.
— No se preocupe. Ahora se lo cambio.
Aquel nuevo zumo le supo … raro. Se lo bebió. Corrió a la reunión.
BONUS 2. EJECUTIVO AGRESIVO
La firma para la construcción de la Trump Tower le esperaba.
— ¡Guapa, no tengo todo el día! — dijo mientras ella servía desayunos de forma frenética
— Sí, voy — respondió Dorothy apurada.
Una preciosa joven con un lunar sobre el labio entraba justo en ese momento. Donald la desnudó con la mirada.
Dorothy le llevo su desayuno.
— Aquí tiene, caballero — dijo al dejarle el zumo.
— Te dije de mandarina. Esto es naranja.
— No se preocupe. Se lo cambio.
Estaba harta. Llegó a la cocina, sirvió el zumo que le había pedido. Miró que nadie la viera y escupió en el vaso.
BONUS 3. MISERIA CON BAÑO DE CHOCOLATE
— ¡Fuck, Jimmy, vaya mierda! — exclamó aquel tipo con traje impecable y sombrero, escupiendo pancake y apretando con sus manos la garganta del dueño de una pequeña cafetería de Manhattan.
— Y como no pagues más, serán los últimos que prepares en tu vida —.
— Ok, Don Vito, la semana que viene — respondió como pudo.
Le soltó, altivamente. Dos matones se apresuraron a recolocarle el abrigo que colgaba sobre sus hombros. Robó una chocolatina y se la lanzó a un harapiento niño que contemplaba la escena. Veinte años atrás, un soldado americano ofrecía chocolate a un niño hambriento durante la liberación de Sicilia.
BONUS 4. DEMASIADO TARDE PARA UN DESAYUNO
El olor era insoportable; llevaban muchos días encerrados en aquella oscura bodega del barco en condiciones deplorables. Suciedad, vómitos y efluvios de enfermedades.
Por fin, alguien gritó desde arriba: ¡América!, ¡América! Saltaron eufóricos, agolpándose en la escalera hacia cubierta. El aire fresco y la silueta de grandes edificios en el horizonte les llenó de vitalidad a todos.
A todos, menos a uno. Roger yacía en un rincón de la bodega, tan deteriorado por la pertinaz hambruna que no pudo superar el viaje. Acabado, vio una luz brillante al final de un túnel y una bandeja ofreciéndole un buen desayuno americano.
BONUS 5. SUPERTRAMP AIRLINES
Llevo horas en este cuartucho, desnudo, vigilado por una cámara. Soy rehén de la burocracia aeroportuaria. Varado en un espacio gris destinado a contrabandistas y maleantes. Noto como crece en mi la confusión.
Entra una mujer, con gesto impasible y sus manos enguantadas, que sugiere un examen que va más allá de lo superficial. Procedimiento estándar. No es personal.
Finalmente me liberan sin más explicaciones. Las pantallas del aeropuerto vomitan imágenes caóticas: humo, acero retorcido y rostros desencajados. Entonces comprendo todo… Ese once de septiembre no marcará solo mi memoria, sino la del mundo entero.
BONUS 6. EL SENTIDO DE LA VIDA
Es fácil dejarse seducir con la hipnótica belleza de Nueva York. Otro objetivo más en una vida llena de propósitos. Libby y yo éramos soñadores de manual, con ambiciosos ideales de yuppies adinerados, pero con enfoques más pragmáticos en nuestra vida cotidiana.
Aunque nos separamos el año pasado, nunca pude renunciar a nuestros sueños. Ahora, solo, desayunando en Central Park, hallé el sentido de la vida en una nimia galletita de la suerte:
“La vida no aguarda. Sigue adelante, con o sin ti”
Por un instante, en medio del bullicio de la ciudad, encontré abrigo en aquella burda verdad.
BONUS 7. LA ESTATUA DE LA LIBERTAD
La Estatua de la Libertad, erguida en el puerto de Nueva York, había sido testigo de la evolución de una ciudad, convertida en una metrópolis vertiginosa. Sin duda había visto transformaciones profundas, pero ninguna tan significativa como la que se avecinaba.
Había algo en el aire que la estatua no podía comprender. En ese instante mágico surge “Breakfast in America”. Su música captaba el sentimiento del momento y era el claro reflejo de una promesa de libertad.
En su base, grabadas en la piedra, las palabras de la Declaración de Independencia parecían resonar ahora de una manera muy distinta.
BONUS 8. MEAW MEAW
Miau miau miau miau miau, miau miau. Miau miau miau: miau miaaaaauuu mia.
mememeewww meww miauuu miau miau. Ramamiauu miau miau meaww. Miauchi meaw miau miau miaaaaau. Miau miau miau, miau miau miau miau miaaaau miau; miau miau miau miau. Miauchi miau miau miau miau miau miau miau miau miau miau miau miau miau.
Marramamiauu miau miau miau miau. Miau miau miau miau miau. Meawww meaww meaww. Miau miau miau miau miau.
Miau miau.



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